SEMBLANZA CURRICULAR

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Nació en Cuerámaro, Guanajuato. DOCTOR EN ARQUITECTURA (2009), Maestro en Arquitectura (2000) y Arquitecto (1976), por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Profesor de asignatura en Posgrado en Arquitectura (FA UNAM), coordinador y ponente de diplomados en la DECAD FA UNAM, profesor titular en la Universidad Marista campus Ciudad de México, profesor invitado de posgrado por la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), conferencista, aficionado a la pintura, la música, la historia y la literatura; viajero empedernido, autor de la monografía histórica "Cuerámaro... desde los muros de una hacienda" publicada en la edición especial de la Colección Bicentenario (2010), Gobierno del Estado de Guanajuato,

martes, 7 de febrero de 2017

CUERÁMARO... la historia recuperada (5)






TERCERA ÉPOCA DE LA HACIENDA DE CUERÁMARO (1606-1686)

La tercera época en el devenir de la hacienda de Cuerámaro, a la que he llamado de expansión, abarca de 1606 a 1686. En ese lapso, la hacienda perteneció a Alonso Pérez de Bocanegra y, a su muerte, a uno de sus hijos, Marcos Mexía de Bocanegra. Más tarde, por sucesión de éste pasó a Juan Xaramillo de Bocanegra, su hijo.

MEMORIA EN MOVIMIENTO


Armas que otorgó Carlos I a Alonso Pérez (el Viejo), en 1537.
Alonso Pérez de Bocanegra nació en la ciudad de México en 1556. Casó con Beatriz Xaramillo y Andrada en 1576. Fue un rico encomendero en la Nueva España. Recibió la herencia de su abuelo y de su padre, y adquirió tierras cerca de San Luis Potosí, en San Miguel el Grande y San Juan del Río. Fue Alcalde ordinario de México y Alcalde de la Santa Hermandad de México. Vivió en la ciudad de Santiago de Querétaro donde murió en 1618.

Según escritura de 11 de mayo de 1606, María de Orozco —hija del capitán don Juan de Villaseñor Orozco— y su esposo García de Contreras Figueroa vendieron la hacienda de Cuerámaro a Alonso Pérez de Bocanegra, por seis mil pesos de oro común.

LO QUE EL TIEMPO SE LLEVÓ


Cuando Alonso Pérez de Bocanegra adquirió la hacienda de Cuerámaro, pesaba sobre ella el gravamen de un censo en favor del convento y religiosos del pueblo de Guango, el cual había sido impuesto por Juan de Villaseñor en su testamento, y otro que luego impusieron sobre ella García de Contreras y Diego de Orozco. Según una escritura de 15 de mayo de 1611 otorgada en la ciudad de Valladolid, Alonso Pérez de Bocanegra reconoció dichos censos y se comprometió a pagarlos de acuerdo con las condiciones establecidas por los otorgantes.

En lo fundamental, la escritura, dice:

Sepan cuantos esta carta vieren, como yo Alonso Pérez de Bocanegra, Provincial Juez Ejecutor de la Santa Hermandad por el Rey Nuestro Señor, vecino de la ciudad de México [...] =Digo que por cuanto el año pasado de seiscientos y seis años= yo compré de García de Contreras y de doña María de Orozco Villaseñor, su mujer, en la Villa de León, una estancia y tierras con ciertos sitios de estancia y tierras que llaman de queramaro y a su linde los demás, en precio de seis mill pesos de oro común, con el cargo de dos mil pesos de oro común de principal y por ellos ciento y veinte y cuatro pesos del dicho oro en cada un año, que se pagan al convento y religiosos del pueblo de guango como consta de dos escripturas de senso que dicho convento tiene en su favor que otorgaron la una dellas doña Isabel de Mérida Viuda de Juan de Villaseñor el viejo, impuesto y situado sobre dicha estancia de queramaro [...] de cuantía de mill y quatrosientos pesos de principal, y la otra de otros mill y quatrosientos pesos del dicho oro común contra dicho García de Contreras y Diego de Horosco Servantes sobre la dicha estancia y tierras de queramaro y sobre citos bienes como consta dela scriptura de sensso que pasó en el dicho pueblo de Guango a treinta de agosto de mill y quinientos y noventa y dos años [...]

A partir de la adquisición de la hacienda por parte de Alonso Pérez de Bocanegra, se fueron agregando diferentes terrenos a la extensión original, de manera que a mediados del siglo XVII la hacienda de Cuerámaro se integraba ya con tres sitios de ganado mayor, cinco sitios de ganado menor y seis caballerías, y comprendía a Cuerámaro, Sauz (o los Sauces, que luego derivaría en Saucillo), la Sauceda de Atotonilco, Yestaro y las Margaritas; todo esto con una superficie que equivalía más o menos a nueve mil quinientas hectáreas, es decir aproximadamente un sesenta por ciento más de lo que tenía a fines del siglo XVI.

Sobre la sucesión de la propiedad de Alonso Pérez de Bocanegra en sus haciendas en el Valle de Cuerámaro, encontramos una declaración de Juan Xaramillo de Bocanegra, que dice:

[…] El capitán don Juan Xaramillo de Bocanegra vecino en esta juridizion, labrador y criador de ganados en ella en mis haciendas sitios labores y caballerías de tierra que son y están sitas en el valle de queramaro, linderos por una parte estancia de tupataro, que se nombran yestaro y otros sitios que se nombran sauseda y otras junto a él en las lomas de las margaritas, y otro que nombran sitio de queramaro con otro llamado san xeronimo, todos en esta dicha juridizion y en que sussedí como hijo y heredero del capitán Marcos Mexia de bocanegra, que así mismo los hubo como hijo lexitimo y heredero de alonsso Pérez de Bocanegra, mi abuelo […]

Durante la época de Alonso Pérez de Bocanegra, y más tarde durante la de sus herederos, la hacienda de Cuerámaro fue arrendada a diferentes personas. Encontramos noticias, por ejemplo, de que en 1623 fueron dados en arrendamiento a Domingo Hernández Prieto dos sitios de ganado menor, con dos caballerías de tierra en la Sauceda; que otro pedazo de tierra en la Sauceda fue dado a Hipólita de Valdés, en 1637. Así mismo, por dos escrituras fechadas respectivamente el 27 de junio de 1648 y 7 de febrero de 1657 sabemos que todos los sitios de estancias y caballerías de tierras [...] que están en el río turbio, en el valle de cueramaro, fueron arrendados a Diego de Barrientos Lomelín.

 

UNA SOLICITUD PARA FUNDAR Y REPOBLAR EL PUEBLO DE CUERÁMARO


En esa época, los indios de San Francisco del Rincón presentaron al virrey una solicitud para fundar y repoblar Cuerámaro. En los antecedentes de la petición —presentada con falsedad y suposición de nombres, según se lee en los argumentos interpuestos—, los de San Francisco del Rincón, refiriéndose a Cuerámaro como pueblo, cuando ya no existía como tal, manifestaban lo siguiente:

[…] en nombre de todos los del pueblo de Cuerámaro, decimos: [...] que por enfermedades que hubo en este pueblo y mortandad, fue desamparado. Y atento a que es de naturales, [...] queremos poblarlo, por ser jurisdicción del pueblo de Pénjamo beneficio, y a que por dichos casos fortuitos fue despoblado y ser de nuestros antepasados, queremos volverlo a reedificar y hacer templo en él y congregar más de ciento y cincuenta personas, sin las sueltas que andan desagregadas [...] El pueblo de Cuerámaro es una labor de don Juan Jaramillo, es de la jurisdicción de la Villa de León [...] fue en sus principios pueblo de indios, despoblóse por peste y otros infortunios [...] Entraron los españoles e hicieron sus estancias y labores, esto ha durado más dilatados tiempos; poblóse el dicho Cuerámaro con alguna cantidad de indios terrazgueros, hanse continuado y permanecido muchos años allí, con que han aumentado mucha cantidad pues hay más de cuarenta y más casados tributarios y otros muchos hombres y mujeres, que hay más de ciento y cincuenta personas de todas edades; estos dichos indios están allí regados y molestados del dueño y de los circunvecinos, que padecen muchos trabajos y supuesto por los naturales les pertenece el derecho de esta dicha tierra, quieren hacer y fundar pueblo en el dicho Cuerámaro, por ser uno de los mejores puestos que tiene la jurisdicción y sus comodidades muy convenientes para la comodidad de los naturales, que es de mucha agua, muchas tierras muy buenas y fértiles y montes y maderas copiosamente [...] y así piden el despacho necesario para fundar el dicho pueblo [...] con señalamiento de una legua legal en contorno[…]

Traslado de la solicitud de los indios de San Francisco del Rincón, para fundar y repoblar Cuerámaro
Para dar trámite a la solicitud de los de San Francisco del Rincón, el alcalde de la Villa de León envió al virrey el siguiente informe:

[…] D. Gabriel de Liñán, Alcalde mayor por Su Majestad de esta Villa de León de la Nueva España [...] dice tiene reconocida la materia, y en lo que la experiencia le ha mostrado, halla que los indios de las labores y rancho de Cuerámaro dicen no haber pedido población, y ser personas supuestas por algunos naturales del pueblo de San Francisco del Rincón que con relación siniestra y suposición de nombres ocurrieron ante Vuestra Excelencia en su tribunal de indios a pedir dicha población, como se verifica por los pedimentos que ahora han presentado personalmente los dichos indios rancheros y terrazgueros de Cuerámaro, y querellas que han dado contra los indios supositores del pueblo de San Francisco del Rincón [...] ni se ha conocido en aquella parte ni más que rancherías muy antiguas de chichimecos, según relación de los antiguos de esta jurisdicción […]

Por su parte, Juan Xaramillo de Bocanegra, dueño de la hacienda de Cuerámaro, manifestó que usaría

civil y criminalmente de su derecho contra los indios [de San Francisco del Rincón] por la dicha suposición y falsedad, y desde luego contradecía la dicha pretensión y fundación en la forma que mejor haya lugar de derecho, porque la dicha hacienda ha más de cien años que se fundó y pobló en tierra montuosa y para ponerla en estado que está se han gastado por los antecesores de su parte, más de ciento y cincuenta mil pesos y nunca en aquel paraje hubo pueblo de indios […]

Luego de haber desahogado todas las pruebas y los alegatos de ambas partes, para dar por terminado el asunto de la repoblación de Cuerámaro, el virrey ordenó que

no se haga novedad, por ahora, en la habitación nueva que pretenden algunos indios del pueblo de San Francisco del Rincón y se conserven en las que tienen [...] Fecha en México, a diez y nueve de mayo del mil y seiscientos y cincuenta y un año […]

 

FIN DE LA TERCERA ETAPA DE LA HACIENDA DE CUERÁMARO


Molino de la Purísima o de Arriba.
Finalmente, después de ochenta años desde que Alonso Pérez de Bocanegra adquirió la hacienda de Cuerámaro, Juan Xaramillo de Bocanegra vendió al capitán Antonio Sedano, vecino de Acámbaro, sus haciendas de Cuerámaro, Sauz, la Sauceda, el molino de trigo y demás sitios que tenía en el Valle de Cuerámaro, en un precio de ocho mil pesos oro, según consta en escritura de 6 de febrero de 1686.


Así se cierra la tercera época en el devenir de la hacienda de Cuerámaro.

(CONTINUARÁ)

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